lunes, 7 de febrero de 2011

EL AÑO DEL CONEJO

Sí, ya sé que hace tiempo que no escribo, la razón ha sido un feliz y temporal cambio de residencia que podéis ver aquí: http://alpiedelmontemesa.blogspot.com/

Sin embargo, el año nuevo chino es una buen momento para celebrarlo. Además mi maestra Francina Bousan me ha mandado una caligrafía y un dibujo de su taller para la ocasión.



El 2011 es el año del Conejo y adopta las características de este animal: velocidad, fuerza y bondad de corazón.

Los años pasan volando, eso es más que un tópico una realidad consciente que se constata con la edad. Fuerza siempre viene bien, más en tiempos difíciles; pero, sobre todo, lo que más me gusta es lo de "bondad de corazón".

Los chinos ven un conejo o una liebre agazapada cuando miran la luna.

Miremos bien durante la próxima luna llena, igual nosotros también la podemos ver.

¡¡Feliz año!!

martes, 22 de junio de 2010

FABBIENE VERDIER

Hace tiempo que leí con curiosidad infinita el libro de Fabbiene Verdier: Pasajera del silencio. Salamandra. Barcelona 2007. También disfruto lo mío mirando otro libro suyo: Entre ciel et terre. Edit. Albin Michel

Y hoy he descubierto su página web fabbieneverdier.com ¡Fantástica!

Mirando los pinceles enormes suspendidos del techo, los trazos que fluyen, la intensidad del color, pienso en esta reflexión que ella hizo cuando aprendía el manejo del pincel:

Me ejercité durante meses y, cada vez que lo visitaba, él me corregía. Primero me enseñó a frotar las barras de tinta en el tintero de piedra, a aprovechar ese ritual, el gesto repetitivo que prepara al artista para el acto de pintar. Era una manera de abandonar el mundo de los hombres y de conseguir no pensar en nada. Me enseñó asimismo a cargar de tinta el pincel, pues su manto de cerdas contiene una reserva interior que hay que aprender a dominar en posición vertical. Se trata de tomar conciencia de la pesadez y la gravitación universal; el pincel se convierte entonces en un auténtico péndulo, un vínculo entre el universo y el centro de la Tierra. Me instruyó en la actitud idónea del cuerpo: los pies firmemente plantados en el suelo con objeto de nutrirse de su energía. Tenía que entrenarme para permanecer bien erguida, a fin de que la corriente energética entre el Cielo y la Tierra pasara a través de mí. (Pasajera del silencia. Pag. 87

jueves, 6 de mayo de 2010

LOS FANTASMAS DE LUO PING

Luo Ping, nació en Yangzhou en 1733 y murió en Jiangsu en 1799. Hace medio año, más o menos, el Metropolitan de Nueva York le dedicó una retrospectiva con el sugestivo nombre de The Eccentric World of Luo Ping.

No pude ver la exposición, pero al menos tengo un fantástico libro con la obra de este excelente pintor chino.
Es un catálogo editado por el Museum Rietberg de Zürich y el Metropolitan de Nueva York.

El mundo delicado y fantástico de Luo Ping me atrapó desde el principio. En su caso, sobre todo, fueron las visiones de fantasmas y de espíritus lo que me llamó la atención: todo un desfile de esqueletos, de siluetas borrosas que se diluyen contra el fondo, hombres cabezones y zancudos que recorren largos espacios en blanco.

Empecé a soñar con ellos y cobraron vida en mi cabeza. Era capaz de verlos con total nitidez y me hacían gracia. Por eso escribí un cuento y el pasado 1 de mayo, en una de mis sesiones de cuentos como narradora oral, los fantasmas de Luo Ping cobraron vida y se escaparon a recorrer otras mentes.

Ellos son los protagonistas:





martes, 20 de abril de 2010

LLUVIA Y DRAGONES

Los dragones existen en casi todas las culturas. En China y Japón no están tan asociados con el mal como lo están en Occidente.

Suelen ser criaturas que viven en el agua, que puede volar, aunque no tienen alas. Son seres poderosos y a menudo se les vincula con la lluvia.

¿Quién quiere matar a un dragón que riega los campos, que ruge como las cascadas y que se desliza sinuoso como un río?

martes, 13 de abril de 2010

TETERÍA CHINA EN BARCELONA



La semana pasada Jing Jing y Àmbros inauguraron una tetería china en Barcelona. Es un oasis de tranquilidad donde disfrutar del placer del té.

Los muebles, realmente magníficos, las bandejitas, teteras y cuencos los han traído directamente de China, así que es fácil dejarse transportar al lejano oriente a través de la vista, del olfato y del gusto.

Podéis dar un vistazo a su web pinchando AQUÍ.

He pasado muchos ratos divertidos con ellos mientras me contaban el inicio de su historia personal y la importancia del té en la tradición cultural china. Ahora estoy encantada de tener un lugar tan hermoso donde relajarme, ir a conversar o a leer.

Les deseo mucha suerte. Seguro que este Zhaocai Mao se la traerá.

viernes, 5 de marzo de 2010

JUGANDO CON LA CALIGRAFÍA



Quiero dar las gracias a Patricia McGill, contadora de historias, soñadora y amiga, por haberme prestado un ratito a sus niños del taller de contes de la Escola de la Concepció de Barcelona y a mi maestra de sumi-e, Francina, por su material y su ejemplo.

Ayer me pasé por el taller de Patricia y estuve un rato jugando con los niños y enseñando un cuento chino que me encanta:

El nacimiento del Dragón
Wang Fei
Marie Sellier
Catherine Louis
Edit. Faktoria de libros, enero 2009.

Son niños de P4 y P5. Patricia ya les había contado el cuento en otra ocasión, pero cuando me vieron aparecer con el libro les encantó. Lo estuvimos mirando y re-contando entre todos.
La historia va de que hace muchos, muchos años, cuando no existían los dragones en China, los hombres, las mujeres y los niños tenían espíritus benefactores que les protegían: el pez, el ave, el búfalo, la serpiente, etc.

Nosotros también elegimos nuestro animal espíritu benefactor: el toro, el gato... el dragón, por supuesto.

Pero los hombres y las mujeres se pusieron a discutir sobre qué animal era el más importante y fuerte de todos. Hasta que los niños se hartaron de la situación y crearon con partes de todos los animales, un espíritu capaz de reunirlos bajo un mismo signo: el dragón, que tiene cuerpo de serpiente y escamas de pez, que vuela y anda por la tierra. ¡Y que además escupe fuego!

El cuento está ilustrado y caligrafiado y al final posee unas páginas para aprender algunos ideogramas.

Yo les llevé el ideograma del Tigre, ya que estamos en su año, y estuvimos escribiendo, dibujando y jugando.

He aquí los resultados:







martes, 23 de febrero de 2010

EL FESTIVAL DE LAS LINTERNAS

El Festival de las linternas, también llamado Festival Yuanxiao, se celebra cuando podemos ver la primera luna llena del año; es decir, 15 días después del año nuevo.
Yuan significa literalmente primero, mientras que Xiao se refiere a la noche.

Hay varias tradiciones respecto al origen de este festival. Una de ellas nos cuenta que en los tiempos antiguos se creía que, Taiyi, el Dios del Cielo controlaba el destino de los humanos. Taiyi poseía dieciséis dragones y con ellos podía mandar a la tierra, cuando quería, todo tipo de rayos, truenos y tormentas.

Qinshihuang, el primer emperador que unificó China, decidió realizar una espléndida ceremonia para pedir al Dios del Cielo que trajera a la tierra un tiempo favorable y salud para la gente. Desde entonces, no ha dejado de celebrarse.

¿Y en qué consiste este festival? Pues en miles y miles y miles de farolillos rojos y blancos que durante esa noche de luna llena se elevan al cielo como estrellas artificiales.

A través de este video tomado en Pingxi, Taiwan, podemos asomarnos a esta hermosa ceremonia y soñar...

jueves, 11 de febrero de 2010

EL AÑO DEL TIGRE



El 14 de febrero empieza el año nuevo chino. Estará regido por el Tigre, el tercero de los 12 signos que configuran el calendario.

El Tigre representa el poder, la fuerza, la autoridad, aunque también el peligro.

Es uno de los signos más admirados por los asiáticos porque se supone que imprime espíritu de lucha. El tigre siempre está a punto de saltar, alerta.

Como podéis ver en la caligrafía que estoy trabajando, el trazo más largo de la izquierda está como tomando impulso y en conjunto hay una idea de proyección hacia delante.

Mientras buscaba información sobre el Año del Tigre me tope con este proverbio chino: “Si te caes siete veces, levántate ocho”. Me gusta. ¡Feliz año!

viernes, 5 de febrero de 2010

LA TRAICIÓN ESCRITA



Ayer por la noche terminé de leer un libro apasionante: La traición escrita. Una conjura en la China imperial de Jonathan Spence. Editado en castellano por Tusquets.

Jonathan Spence se adentra en los archivos imperiales de la dinastía Qing para narrarnos una conjura que ocurrió en el siglo XVIII en China. Lo que cuenta es real, aunque parece ficción y se lee con la misma agilidad que si se tratara de una trama de suspense.

La burocracia china tan absolutamente minuciosa y disciplinada ha permitido conservar por escrito los entresijos de una historia alucinante. Una tarde de 1728, un hombre se avalanza sobre el general Yue Zhongqi -leal al tercer emperador manchú, Yongzhen - para entregarle una carta conspiratoria. A partir de aquí el general envía un comunicado al emperador contándole el suceso y la caja de los truenos se destapa.

Un maestro pobre de escuela llamado Zeng Jing, dedicado a leer a los clásicos y a escuchar las historias de la gente que viaja por los caminos de China, y su discípulo (el que entrega la carta al general) critican al emperador y su forma de gobernar, implicando con ello a otra serie de personas. Piden un cambio: la vuelta a los valores tradicionales de la dinastía Ming. ¿Pero tienen poder de cambiar la situación? Realmente no. Sus recursos son limitados, casi inexistentes. Pero eso no quita para que el emperador y su séquito de funcionarios se dediquen a estudiar la conjura y a las personas que, aunque estén muertas o sean mencionadas superficialmente, puedan estar remotamente involucradas.

Todo lo que pasa en el inmenso territorio de China llega a oídos del emperador, y lo hace por escrito además. Todo pensamiento, orden, contraorden, muerte o nacimiento se registra meticulosamente. Esto nos permite adentrarnos en la forma de vivir y de pensar en la China imperial, donde absolutamente todo estaba bajo la supervisión del emperador. Podemos sorprendernos de la lealtad y el respeto por las tradiciones; de la credibilidad que se otorga a las interpretaciones de sucesos naturales como inundaciones, tormentas, etc. como augurios de acuerdo o desacuerdo con respecto al buen gobierno; de la increíble dureza de los exámenes para ser funcionario y del respeto impresionante por la cultura escrita, por la literatura, la filosofía y la poesía. Todo eso, como si hubiera pasado ayer.

Después de leer el libro te asaltan dos pensamientos centrales: uno, ríete tú de las dictaduras modernas y, dos, ¡todo ese papeleo y sufrimiento desencadenado por una conjura que no tenía ninguna posibilidad, ni siquiera remota, de llevarse a cabo!

Es el primer libro de este sinólogo que leo, pero estoy contenta porque hay más estudios publicados... Es otra manera de estudiar la historia. La de las "vidas pequeñas" que, sin embargo, desvelan la forma de vivir y de pensar de la sociedad en la que se desarrollan.

jueves, 28 de enero de 2010

PORCELANA CHINA DE LA COLECCIÓN BAUR

Ayer tuve la suerte de pasearme por una pequeña y escogida muestra de piezas de porcelana china en el Museo de la Cerámica de Barcelona. La exposición, con el nombre de Elegancia y Minimalismo. Porcelana imperial china de las colecciones Baur de Ginebra , nos presenta una serie de obras adquiridas por el viajero y empresario suizo Alfred Baur.

El Sr. Baur nació en 1865 en Andelfingen (Zurich), realizó estudios de comercio y viajo a Sri Lanka por encargo de la empresa donde trabajaba. Las cosas le salieron bien y fundó allí su propio negocio.
Avispado empresario y hombre de gusto exquisito, tal y como nos demuestra con su colección de arte, regresó a Suiza en 1906 y parece que fue entonces cuando empezó a coleccionar arte: cerámica japonesa, piezas lacadas, etc.

En 1924 conoció a Tomita Kumasaku, un marchante de arte con sede en Kyoto, quién se convirtió en su asesor y que consiguió para él piezas realmente excepcionales.

Solo en lo que respecta a cerámica china, la colección tiene 756 piezas de distintos periodos, desde la dinastía Tang (618-907) a la dinastía Qing (1644-1911).

Lo que yo pude ver ayer era una pequeñísima muestra de unas 64 piezas, pero ¡qué belleza! Dan ganas de irse a Ginebra para visitar la Fundación Baur que alberga el resto.

Me sorprendió el color: blanco translúcido, rojo intenso, azul pálido, superficies que evocan el caparazón de las tortugas o flores de ciruelo. Pero también las formas: simples y armoniosas. Algunas de estas piezas eran de una modernidad absoluta, efectivamente, minimalista.


En esta copa de la provincia de Fujian, China del sur. Siglo XVIII. Dinastía Qing, reinado de Qianlong (1736-1795) los destellos blancos de la porcelana no impiden ver y disfrutar los sutiles trazos de flores de loto incisos en el recipiente.


O en este cuenco donde las mariposas revolotean por los bordes. Los 6 caracteres que se aprecian en la base corresponden al emperador Chenghua de la dinastía Ming (1465-1487). La pieza también procede de China del sur, en este caso de la provincia de Jiangxi. Esta datada entre los siglos XVII-XVIII, dinastía Qing, reinado de Kangxi (1662-1722). Me pregunto si será una copia de un cuenco anterior.

De Jiangxi y del mismo periodo es también esta magnifica botella de esmalte rojo. Llamado también "rojo sacrificio" o "sangre de buey", que simbolizaba la felicidad multiplicada por cien.



No es que la posesión de estas piezas te vaya a dar la felicidad, pero desde luego su contemplación ya te sume en un estado de gratitud hacia el mundo.

viernes, 22 de enero de 2010

MI GATO DE LA SUERTE



Os presento a mi gato de la suerte o, mejor dicho, a mis gatos de la suerte. Los trajo Cristina, la hermana de Jose, de San Francisco. Siempre me habían gustado porque son pequeñitos, caben en la palma de la mano todos juntos, y me resultan muy simpáticos.

Ayer me contaron la historia de por qué estos gatitos tienen la pata levantada. Al parecer, existía cerca de Tokio un templo bastante pobre con un monje que, aunque apenas tenía para comer, compartía siempre sus escasos alimentos con su gato.

Un día, durante una tormenta muy fuerte, un hombre rico acertó a pasar por allí, y como no encontró mejor cobijo se refugió debajo de un árbol. El gato del monje, desde el tejado del templo, le hizo señas con la pata levantada para que viniera a refugiarse con ellos. El hombre sorprendido por la actitud del gato se fue corriendo hacia donde le indicaba, ¡y menos mal! porque justo en ese momento cayó un rayo sobre el árbol y lo partió. El hombre agradecido arregló el templo y desde entonces ya no les faltó nunca de nada ni al monje ni a su gato.

Estos gatos se llaman en China "Zhaocai Mao" y en Japón "Maneki-neko". Se considera que traen suerte a su dueño y se les suele colocar en la entrada de las tiendas, restaurantes, etc. Según los colores adquieren un significado diferente, por ejemplo, los míos que son blancos en su mayoría representan las cosas buenas por venir. El gatito negro evita la mala suerte y aumenta la felicidad.

Dando un vistazo por Internet he visto que hay otras leyendas que cuentan por qué el gato tiene la pata levantada. Si tenéis curiosidad dad un vistazo a este artículo de la wikipedia.

viernes, 25 de diciembre de 2009

FRÍO, PIÑA Y HAIKUS

Estos días de frío nos traen muchas cosas hermosas, he aquí una imagen y dos haikus que me gustan especialmente.



La tormenta de invierno
se vierte en el ruido
del mar

Ikenishi Gonsui (1650-1722)

No sky
no land... just
snow falling

Kajiwara Hashin (1864 -?)

sábado, 5 de diciembre de 2009

LA TINTA COBRA VIDA

¿Qué pasaría si los dibujos y pinturas de sumi-e cobraran vida?

jueves, 26 de noviembre de 2009

AGUA

Estoy leyendo un libro fantástico de cuentos chinos de las dinastías Tang y Song seleccionados y traducidos del chino por Gabriel García-Noblejas.

El libro es un regalo continuo de historias delicadas y hermosas imágenes.

En uno de los cuentos se narra la historia de un hombre que se encuentra con una mujer cerca de un río, el río Xiang. La mujer está llorando. Después de intercambiar un breve diálogo, los dos se marchan juntos y viven una historia de amor que dura unos dos años, hasta que ella le dice que no puede continuar, que es una de las concubinas del río Xiang y que tiene que volver con él.
Siempre había intuido que los ríos tenían amantes...

Pasado un tiempo, el hombre la recuerda y escribe:

Aumenta la tristeza
como las olas concéntricas en un lago quieto,
carece de bordes, no tiene límite.
El pasado se me hace presente en los recuerdos.
Siempre, siempre, siempre el río Xiang.


Pag. 267.
El letrado sin cargo y el baúl de bambú.
Antología de relatos chinos de las dinastías Tang y Song (618-1279)
Edit. Alianza literaria
Madrid, 2003
Traducción y selección: Gabriel García-Noblejas


El agua y la tristeza. Una imagen muy evocadora. La tristeza no se deja encasillar, no tiene bordes, igual que las ondas en el agua o que las gotas de lluvia.

Siempre he querido plasmar la manera en la que el agua cae sobre un charco o sobre un cristal. Es difícil conseguirlo con la tinta china sobre papel de arroz, éste se empapa demasiado y se rompe. Es tan frágil. Si uso un papel de acuarela, como el de la imagen que acompaña este texto, puedo llenarlo de agua, se comba, pero no es fácil que se rompa.

Hace unos años, cada vez que llovía, salía al balcón de mi casa y hacía pruebas para apresar la lluvia. Volcaba tinta sobre el cartón y lo dejaba escurrir. Las gotas de agua resbalaban, se formaban riachuelos, pero no había manera de fijarlos. Desaparecían en cuanto se secaban.

La poesía me ha traído a la memoria mis intentos por plasmar la caída de las gotas de lluvia sobre el agua o contra el cristal de las ventanas. Intentos vanos por encerrar el instante.

Ni la lluvia ni la tristeza son fáciles de atrapar, salvo con la memoria.



En la prueba que os enseño, quería reflejar gotas de agua resbalando sobre un cristal, lo hice manchando el cartón de acuarela con tinta china y salpicando con lejía antes de que se secase. Fue uno de mis últimos intentos.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

ZAZEN Y SUMI-E


El pasado sábado 7 de noviembre estuve en una jornada de introducción a la meditación zazen. Se realizaba en el Centro Zen de Barcelona, un piso bastante agradable con el suelo de madera, las paredes blancas y mucha luz. Aunque están construyendo un espacio más grande, lo que a juzgar por la cantidad de gente que asistimos ese día, es necesario.

El sumi-e tiene mucho que ver con la práctica del Zen. Participa de la misma idea de prestar atención al momento presente desde una actitud tranquila y con una respiración fluida.

El Zazen se practica en la postura de flor de loto en la que se ven muchos Budas, con la espalda recta y las manos concentradas debajo del ombligo. Es importante apoyar las rodillas en el suelo, o al menos que no queden en el aire, y se suele utilizar un cojín redondo llamado zafu que ayuda a mantener la espalda erguida.

La práctica de la meditación consiste en entrecerrar los ojos y permanecer en la postura de cara a la pared. La respiración se va acompasando por sí sola. Los pensamientos y las emociones internas afloran, pero no importa, es lógico que sea así, lo importante es ser consciente de que llegan y dejarlas pasar. No retener. Ser consciente de que alrededor todo gira, pero hay un centro que permanece quieto, inmutable, como el ojo del huracán.

La cantidad de ideas que te pueden llegar a la cabeza es impresionante. Y no solo ideas, en mi caso me vinieron imágenes bastante intensas: el azul eléctrico de Yves Klein o el jardín artificial de Joana Vasconcelos que había visto unos días antes en una foto.

Afloran también emociones menos placenteras: inquietud por algo que me sucedió días atrás, molestia por el ruido involuntario del estómago del vecino o de la saliva al pasar por la garganta.

Pero tanto las imágenes intensas y hermosas, como lo desagradable del recuerdo o del ruido exacerbado de un instante pasa. Todo pasa.

Puedo imaginar que la práctica constante del zazen sea algo bastante liberador. Vivimos tan inmersos en hacer cosas, en planificar para el futuro y en recordar el pasado que dejamos muy poco tiempo para habitar el presente; que por otro lado es lo único que poseemos.

El sumi-e requiere el mismo estado de concentración que la meditación. Estar en el aquí y ahora. La respiración se acompasa. Se dejan los pensamientos de la rutina diaria para descansar en la tinta y en el dibujo, pero el estado de ánimo del que pinta o dibuja permanece reflejado en el papel. Es hermoso.

jueves, 2 de julio de 2009

EL PINCEL VUELA... LA TINTA BAILA...

Del 6 al 31 de julio de 2009 en el espacio Kannon Gyo (C/Agullers, 18) en el barrio del Born de Barcelona haremos una exposición de los trabajos que desarrollamos en el taller de nuestra profesora Francina Bousan. Allí colgaré yo mi "Árbol de gotas de tinta".
Habrá cosas preciosas, así que os invito a daros una vuelta y olvidaros del calor y de las prisas durante un rato.

lunes, 25 de mayo de 2009

DEGUSTANDO LA BELLEZA

Si alguna vez os habéis planteado si la belleza se puede beber, ya os digo que sí. Se mira, se huele, se toca y se bebe.

El pasado día 12 de mayo fui a la ceremonia del té que organizó la tienda Tetere de Barcelona.

El té elegido fue, tal y como consta en su página web, té oolong China, de la provincia de Fujian. Y se sirvió en la tetera Zisha (cerámica China), que podéis ver en la foto.


Fue mi primera vez viendo una ceremonia que había leído en los libros y que había imaginado muchas veces como algo delicado y preciso. Descubrí que no hay una única manera de servir el té, de hecho, hay muchas formas, depende del tipo de té y de la tradición de la zona donde se realice.

La belleza de los objetos es fundamental para el ritual, por eso, existen mesas para servir el té, la que yo vi era una bandeja de madera con una especie de doble fondo cerrado con una rejilla superior, como si fuera una caja, para recoger el agua que se derrama. La tetera no tiene por qué ser grande, en realidad, todo es bastante pequeño, los vasos, el recipiente para el agua, la cuchara con la que se vuelca el té en la tetera...
Los objetos son tan hermosos que se presentan al espectador con un gesto, uno a uno, se señalan o se presentan ante la mirada del convidado para que los admire antes de ser utilizados. Igual que el té, que se enseña para poder apreciar el color y la textura de las hojas.

Despacio, se vuelca el agua caliente en un recipiente y después se vierte en la tetera y por fuera de ella, para que adquiera la temperatura adecuada. Se enseñan los delicados vasitos blancos y azules que veis en la foto con un gesto suave y se derrama agua en ellos. Posteriormente, los vasitos se vuelcan sobre los cuencos pequeñitos cabeza abajo. ¿Por qué? Para calentar el recipiente donde se va a tomar el té.


El agua de la tetera se derrama sobre la mesa, que tiene, como os decía, capacidad para recoger ese agua que se vierte, y entonces, sí, se pone el té y se vuelve a llenar de agua.

Se sirve en los cuencos y se ofrece al invitado para que pueda tener ese objeto pequeño y delicado entre sus manos, oler el té, y beberlo en tres sorbos.

Todo ello muestra que los gestos suaves inducen a la paz y los objetos bellos armonizan todos los sentidos: la vista, el tacto, el olor y el gusto, incluso el oído, ¿acaso no es delicado el ruido del agua al volcarse sobre la madera o la cerámica?

Los gestos son simples, nada ampulosos, pero sí lentos, porque se necesita tiempo para disfrutar y ser consciente de que se disfruta.

La ceremonia del té es un ritual hermoso porque no tiene nada de extraordinario. Es la magia de las formas simples que acarician el alma y la calman. Precioso.

miércoles, 20 de mayo de 2009

TIERRA


Ahí está el ideograma Tierra. Tres sencillos trazos. ¿Por qué me ha costado tanto? Porque lo simple es difícil de alcanzar. Para conseguir que los trazos no parezcan palos que se cruzan, hay que deslizar el pincel con mayor o menor presión de tal manera que se curven con un cierta gracia y que no tengan siempre el mismo grosor. Como siempre, el grado de humedad del pincel es determinante. Si tiene demasiada agua se crea una mancha sobre el papel de arroz que no hay manera de arreglar, si tiene poca no llegas a finalizar el trazo.

Pero mi mayor dificultad es, sin duda, que no miro. Me parece que lo hago y que de un golpe de vista ya lo tengo todo almacenado en mi cabeza. Sin embargo, no es así. Cuando trabajaba en estos trazos, tenía al lado una cuadricula con el ideograma Tierra. Contaba y dejaba de mirar para ponerme a escribir: dejo un cuadrito por arriba y deslizo tres cuadritos hacia abajo, en la parte superior y a medida que descendiendo elevo el pincel, ya tengo el mástil. Pues no. Cuando acababa veía que le faltaba gracia. "Ah, no le hecho la pancita por el lado de la izquierda"; "uy, en la parte superior tiene que acabar más redondeada"... Y eso solo con el trazo vertical.

Mirar supone no quedarse en la primera impresión, ahondar la visión de conjunto para superarla y fijarse en los detalles. Son éstos los que logran la gracia: una curvita que parece casual, pero está estudiada, una vertical que tiende a elevarse...

Mirar es pararse y ser humilde y paciente. Necesitas tiempo y concentración para la observación. Hay que olvidarse de los problemas o de los "ruidos" que tenemos en la cabeza para poder Ver otras cosas.

Con el ejercicio he aprendido que la primera visión es solo de conjunto. No otorga más que un conocimiento general de la forma, es necesaria una mirada mucho más atenta para descubrir el encanto de los detalles. Cuestión de tomarse tiempo, sí, pero también de dejar de pensar en nosotros mismos para, humildemente, adentrarnos en el reino suave de las formas más sutiles.

lunes, 30 de marzo de 2009

ESCRITURA PINTADA

En realidad mi primera clase de sumi-e consistió en aprender que en China y Japón no hay grandes diferencias entre "escribir" y "pintar". Los movimientos de pincel son idénticos y también las herramientas: la barrita de tinta, el pincel, el tintero de piedra para moler la tinta y el papel de arroz.

Para aprender a mover el pincel, que tiene que estar en posición bastante vertical, sujeto con los dedos y sin apoyar el codo, se puede practicar con papel de periódico o con el clásico papel gris de envolver.

Rayas horizontales y verticales, subir y bajar el pincel para ejercer mayor o menor presión, inspirar para concentrarse e espirar para navegar a través de la hoja.



De todas formas, nada de esto es comparable a trabajar con el papel de arroz. La sensación de fluidez y de expansión es inimitable.

Para poder realizar con éxito un trazo es necesario aprender a controlar el grado de humedad del pincel y la presión que se ejerce sobre el papel.

El primer trazo que aprendí fue "el hueso". Aquí tenemos algunos ejemplos e intentos varios por los márgenes:


Me pasé más de un mes practicándolo. Y ahora llevaré como casi dos meses con mi primer ideograma, Tierra, que espero poder colgar en los próximos días. Claro, que no práctico diariamente, pero aún así se puede entender que el trabajo de la caligrafía china es un trabajo de paciencia. Requiere concentración y equilibrio. Estar centrado en lo que se está haciendo. Atención y disciplina.

Hacer caligrafía se me da bastante peor que pintar. Y sin embargo, me gusta. Me gusta mucho. No se trata de valorar el resultado final -aunque, evidentemente, después de tanto esfuerzo cuando consigues que te salga bien la satisfacción es enorme- sino de vivir el momento presente y de abandonarse al placer de extender la tinta sobre la superficie con unos movimientos tan elegantes como meditados. Por eso, a pesar de que tenga que tirar la mayoría de los ejercicios, el placer de hacerlos permanece.

Además, como metodo para aceptar el fracaso va muy bien. Llega un momento en que te das cuenta de que si buscas el resultado rápido, lo mejor es dejarlo porque te frustras, pero si llegas a pensar que "ya llegarás a rearlizarlo correctamente" te centras en la realización del ejercicio, disfrutas y, si sale mal, vuelves a empezar.

viernes, 23 de enero de 2009

FELIZ AÑO NUEVO CHINO

El 26 de enero de 2009 empieza el año nuevo chino, regido por el signo del Buey. La leyenda cuenta que Buda llamó a los animales y el buey acudió solícito a presentarse antes que ninguno, pero la rata se le montó encima y cuando ya llegaban a la meta saltó reclamando el primer puesto. El buey como era pacífico, cedió. Es por eso que la rata siempre va primero, pero también dicen que el buey termina lo que la rata empieza.

El calendario chino se basa en una combinación de los movimientos del sol y la luna. El año comienza el primer día del primer mes lunar. Como el ciclo lunar es de unos 29 días y medio, el Año Nuevo Chino cae en diferentes fechas cada año.



Yo nací en 1970 bajo el signo del gallo. Se supone que sé vivir con imaginación y que soy bastante directa, inteligente y pragmática. También se supone que soy cabezota y llena de prejuicios. En fin, me identifico más con los aspectos positivos.

Jose, mi pareja, me sorprendió con un precioso regalo de Navidad: mi sello en piedra con el signo del gallo. ¡Me encanta!


La caja en sí es preciosa, de seda verde, bordada y con cierre de hueso. Dentro está la cajita con la tinta para estampar y el sello de piedra.



Puedo decir que empiezo el año con fortuna, esperemos que el buey me ayude haciéndome mantener la fortaleza, la paciencia y el trabajo.

Sea como sea, ¡FELIZ AÑO NUEVO!