Sin embargo, el año nuevo chino es una buen momento para celebrarlo. Además mi maestra Francina Bousan me ha mandado una caligrafía y un dibujo de su taller para la ocasión.

El 2011 es el año del Conejo y adopta las características de este animal: velocidad, fuerza y bondad de corazón.
Los años pasan volando, eso es más que un tópico una realidad consciente que se constata con la edad. Fuerza siempre viene bien, más en tiempos difíciles; pero, sobre todo, lo que más me gusta es lo de "bondad de corazón".
Los chinos ven un conejo o una liebre agazapada cuando miran la luna.
Miremos bien durante la próxima luna llena, igual nosotros también la podemos ver.
¡¡Feliz año!!
